
Mis pensamientos,
todos amontonados y confundidos,
pobre de ellos.
arrojados a una mente
que está perdida en el inmenso sentimiento,
que hoy se convierte en la tortura
de esta alma esclavizada.
¿Cómo no podría estarlo?
si cada vez que despierto,
creo seguir inserta en el mejor de los sueños,
donde tú eres el sol que ilumina mi amanecer
y a la vez,
el puente que no debo cruzar,
porque ya es imposible salir del laberinto
al que me has llevado.
Porque en donde yo este
tu luz parece seguirme,
y cuando logra alcanzarme
se atreve a cegar este corazón.
Que ahora solo puede ver, el esplendor que rodea
al espíritu más perfecto, simple y frágil
que estos ojos cegados por ti
hayan visto.



0 comentarios:
Publicar un comentario