30 jul 2011



Mis pensamientos,

todos amontonados y confundidos,

pobre de ellos.

arrojados a una mente

que está perdida en el inmenso sentimiento,

que hoy se convierte en la tortura

de esta alma esclavizada.


¿Cómo no podría estarlo?

si cada vez que despierto,

creo seguir inserta en el mejor de los sueños,

donde tú eres el sol que ilumina mi amanecer

y a la vez,

el puente que no debo cruzar,

porque ya es imposible salir del laberinto

al que me has llevado.


Porque en donde yo este

tu luz parece seguirme,

y cuando logra alcanzarme

se atreve a cegar este corazón.

Que ahora solo puede ver, el esplendor que rodea

al espíritu más perfecto, simple y frágil

que estos ojos cegados por ti

hayan visto.

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