19 abr 2010

Canto al niño muerto

Pequeño niño,

cuerpo frágil.

Mirada limpia,

ojos de infante.


Ternura simple,

manitos suaves.

Sonrisa dulce,

mi luz de ángel


¿Que pasa niño?,

te noto triste.

¿Estás solito

o te perdiste?


¿Por qué corres?,

si nadie te sigue.

¡No huyas niño!,

es lo que dije.


Que extraño color,

tu piel ha tomado.

¿Qué pasó mi angelito?,

¿alguien te ha lastimado?.


Espérame niño!,

no logro alcanzarte.

¿Donde te has metido?,

quiero ayudarte.


Escucho tu llanto,

que raro, comienza a esfumarse.

No lo creo mi niño,

Espérame, ¡Por favor no saltes!


De aquella azotea,

mi ángel ha despegado.

¡Malditos aquellos!,

que tus alas han cortado.


¿Qué hare yo sin el niño?,

¿que hare yo sin mi ángel?.

La luz se ha extinguido,

ha muerto el infante.

14 abr 2010


Delirio

Día noche, día pena.... La mariposa de cálidas tonalidades pastel calmó su aleteo abruptamente, cerro su sonrisa de alegorías al viento y bajó la mirada para no subirla por un buen tiempo. Ya la soledad un poco imaginaria y un tanto más irreal se llevo los colores de su dulce compañía, (no quiero sentir, reír, llorar, comer, dormir, respirar ni vivir) y los acompañantes que se olviden de la señorita mariposa, porque ella ya no tiene fuerzas para respirar y sólo pide que vayan a su funeral los de la selva espesa, feroz y primaveral y le lleven flores; que sean girasoles que esos le fascinan!!! y le canten el himno el de la pasión infinita y que la recuerden como la del cálido color solar.

YAPO! YAPO!! Sino le recoges los colores ella se irá y no volverá como ya se los he explicitado. Extraño sabor a quemado y olor a muy olvidado están en mi corazón y en mi mente un montón de estupideces como las del último batallón.

Delirio...

12 abr 2010






La Escena

A él le sobran las marcas de tantos años en su rostro, en sus manos y sobre todo en sus ojos, tiene la mirada perdida, camina sin pensar. Busca los errores y la hermosura de su vida, intenta buscar algo y no sabe que es. Luego la mira a ella y todo se vuelve dulce, de esa vuelta pequeña pero larga al pasado y se da cuenta de todo lo que siempre quiso lo tiene frente él, que pronto las marcas de su piel se vuelven jóvenes con sólo mirarla a ella y que nunca pensó vivir para contarlo.
A ella le cuelgan grandes bolsas de los ojos, han pasado los años, pero nada es en vano, esos ojos brillan más que nunca, ya que al tomar la mano de quien lo acompaña comienza a recordar el pasado y a sonreír, pero sobre todo sigue soñando, pensar que nunca nada entorpecería cada ilusión, cada momento, cada caricia, pensar que el Amor triunfó y nunca se separaron.
Ahora caminan juntos por la playa, tranquilos y serenos, pensando que sus tres hijos se encuentran bien, que su vida ha sido hermosa, que siempre permanecieron juntos, que el Amor fue lo mas fuerte que les pudo haber ocurrido y que la vida les enseña que el Amor es lo mas lindo que puede pasar en ella y que cuando es verdadero es para siempre.
Ella lo mira, toca su rostro de la manera más tierna que existe, le dice que lo ama y le da las gracias por haberla acompañado en su gran travesía llamada Vida. Le dice algo al oído suavemente. Él la abraza más fuerte que nunca, quisiera que nunca se acabara ese momento, pero se acaba.
El secreto era perfecto, ella moriría de cáncer y él la había acompañado hasta el fin de sus días, sin separar jamás la unión que alguna vez habían decidido comenzar. Ellos siguen tomados de la mano caminando por esa playa, es la ley de la vida y lo entienden.

Corten sólo es la filmación del guión de una historia irreal que nunca fue y nunca será.