
Sentada en una habitación, veo como pasa el tiempo, tan lento pero implacable, ocultando mis sollozos de lo inevitable, viendo perder a cada instante lo que más quiero, porque se irá tarde o quizás muy temprano, y con ello quedarán los recuerdos de 20 años a su lado. Entonces me pregunto qué va a quedar de todo aquello que me sostenía, aún queda algo?, sí, tú, pero te irá tan pronto, porque ya no siento las fuerzas, porque quizás somos muy diferente, jamás seré lo que tú esperas, yo no te comprendo y tú no me comprendes. Dime que es lo que estamos haciendo?, que estamos esperando?, oportunidades, quizás han pasado ya muchas, y tu cansancio ya se nota, porque en el fondo me culpas de tus dolores, de tus lagrimas, porque de lo bueno quizás poco le tomes importancia, pero de lo malo pareciera que te encanta demostrarlo a cada instantes. No soy perfecta, soy de carne y hueso, a veces se mucho y veces no se nada, pero he aprendido de éste sentimiento, tan grande que es imposible explicarlo, pero tan doloroso a veces, y la verdad es que si no sufres cuando amas, no es amor, así lo dicen, puede que sea así no?. Quizás lo única certeza que poseo es que después de tanto, para qué seguir?, si cuando se vaya lo único que lograba hacer que mi corazón latiese, dejará de hacerlo, porque no quedaran fuerzas, porque no quedara nada, nada.



