
Entre calles desiertas
camino sin pensar
entre olvido y soledad.
Las nubes ocultan todo
rastro de luz y el frio se
lleva lo único cálido que
queda en mi corazón.
Mis pasos me arrastran por
senderos pedregosos,
me lastiman pero aun
así continuo entre la mas
Inmensa desolación.
Y comienzo a buscar entre
Todo y nada a la vez,
el resultado es igual,
personas sin rostros,
Ya no hay nada de lo que
Un día fue.
Y me pregunto
Donde quede,
pero no hay más respuesta
que el silencio lúgubre de
mi alma descontrolada.
Entonces tengo la certeza
que la nada soy yo
Y yo soy la nada,
un cuerpo y un alma errante
en un mundo donde
ya no hay nada más
que yo.



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